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Negligencias médicas en medicina intensiva

Estudio observacional, de cohortes, prospectivo realizado entre 79 UCI españolas, recogiendo los datos de un periodo de estudio de 24 horas.

Sobre un total de 1017 pacientes ingresados en UCI, se analizaron 1424 incidentes que afectaron a 595 pacientes. La probabilidad de sufrir al menos un incidente relacionado con la seguridad por el hecho de estar ingresado en un Servicio de Medicina Intensiva, fue del 62%. La tasa de aparición de incidentes fue de 5.89 incidentes por cada 100 pacientes y hora.

Los incidentes que con más frecuencia se comunicaron fueron los relacionados con los fármacos, confirmando así la importancia de desarrollar programas destinados a mejorar la seguridad del medicamento en el paciente crítico. A continuación, y por orden de frecuencia, se comunicaron incidentes relacionados con los equipos o aparatos, los relacionados con los cuidados y los relacionados con los catéteres vasculares y sondas.

Sin embargo, los eventos adversos (incidentes con daño) que aparecieron con más frecuencia fueron los relacionados con los cuidados y la infección nosocomial. El 90% de todos los incidentes y el 60% de los eventos adversos fueron clasificados comoevitables o posiblemente evitables. El porcentaje de eventos adversos detectados dentro del total de incidentes fue del 33.8%, con casi un 21’5% en los que existió un daño moderado (daño temporal o prolongación de la estancia) y un 3’65% con daño grave (daño permanente o compromiso vital). En 9 pacientes de cada mil el fallecimiento se relaciona con la presencia de algún EA.

En este estudio se identifican, como factores individuales contribuyentes a la aparición de incidentes al estrés, falta de atención, distracciones, falta de experiencia, poca supervisión, y en relación al entorno de trabajo: excesivas cargas de trabajo, funcionamiento incorrecto de aparatos y no adhesión a protocolos.

El porcentaje de comunicación a pacientes y familiares de incidentes sin daño (6.8%) y eventos adversos (54%), aunque todavía lejos de las expectativas de los pacientes, traduce la práctica habitual de la mayoría de los profesionales.